– El impacto es a miles de estudiantes y trabajadores ante el riesgo latente de una nueva oleada de violencia
– Se rumora que los hombres leales a Nemesio Oseguera, quieren recuperar su cuerpo
Por Álvaro García Pineda
*Morelia, Michoacán, 23 de febrero de 2026.— El estado amaneció bajo una tensa calma luego de la jornada violenta registrada ayer 22 de febrero en más de 21 municipios, tras la muerte de Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”.
Aunque el gobierno estatal anunció una “paulatina recuperación del orden”, las medidas adoptadas revelan la magnitud de la crisis que se acentúa en la suspensión total de clases en todos los niveles educativos, cierre de oficinas públicas y restricción de actividades comerciales e industriales.
Las autoridades estatales ordenaron detener labores en la administración pública —salvo servicios indispensables—, y suspensión de clases desde nivel inicial hasta superior en todo el territorio michoacano y hasta nuevo aviso.
La medida impacta a miles de estudiantes y trabajadores que hoy permanecen en resguardo ante el riesgo latente de una nueva oleada de violencia por los hombres que le son leales a Nemesio Oseguera y quienes han emitido el mensaje de que van por recuperar el cuerpo del líder criminal.
El golpe también alcanzó al sector económico, por lo que a mayoría de las operaciones comerciales e industriales fueron condicionadas a evaluación permanente durante el transcurso de este día e incluso los grandes centros comerciales mantienen sus cortinas cerradas a la espera de garantías de seguridad para empleados y usuarios.
En materia de movilidad, el transporte público comenzó a operar de manera paulatina y bajo estrictas revisiones para evitar ser rehenes en cualquier segmento de las carreteras de México.
El servicio del SAT fue suspendido temporalmente, al igual que las corridas de autobuses foráneos. En la Terminal de Autobuses de Morelia únicamente se habilitaron rutas hacia destinos del interior del estado considerados de menor riesgo.
Alerta Vial: bloqueos y puntos críticos
Se mantiene activa la Alerta Vial ante múltiples bloqueos y tramos carreteros con circulación interrumpida o severamente afectada.
Las autoridades exhortan a la población a evitar las siguientes zonas:
Jiquilpan: Carretera Jiquilpan–Totolán, arco carretero; Libramiento a Sahuayo, frente a Bachilleres.
Venustiano Carranza: Carretera Sahuayo–V. Carranza, a la altura de la Secundaria Técnica 22.
Uruapan: Arco de entrada a San Juan Nuevo; entrada a Jicalán, frente a las tabiqueras.
Aguililla: Localidades de El Terrero y Huina; Zona Centro (calles Juárez, Lázaro Cárdenas y Matamoros).
Apatzingán: Av. Arcos de la Revolución y Av. Constitución de 1814 Norte.
Tangancícuaro: Carretera Carapan–Zamora, a la altura del Lago de Camécuaro.
Chilchota: Carretera Zacapu–Zamora, a la altura de Carapan.
Morelia (tenencia de Santiago Undameo): Comunidad Nueva Reunión.
Coeneo: Carretera Comanja–Tiríndaro, altura de Caratacua.
Zacapu: Carretera Estatal Villachuato–Zacapu, Km 18.
Quiroga: Carretera Morelia–Zacapu, a la altura de El Tigre.
Aquila: Ranchería de Tehuantepec.
Las fuerzas de seguridad mantienen operativos en las regiones afectadas, mientras se refuerzan las medidas en el resto del estado para evitar nuevos brotes de violencia.
El impacto de los hechos no solo es operativo, sino psicológico y social ante las escuelas cerradas, carreteras bloqueadas y comercios en pausa que dibujan un escenario de incertidumbre y pone en evidencia la fragilidad del orden público.
Michoacán vive horas decisivas, similares al “Culiacanazo” en tiempos de López Obrador y la población espera que el anuncio del restablecimiento de la normalidad no sea solo un mensaje institucional o fingido, sino una realidad palpable en calles, aulas y centros de trabajo.


