*Morelia, Michoacán a 5 de abril de 2026.- Un auténtico milagro natural se vive en las costas michoacanas tras la liberación de cerca de dos millones de crías de tortuga marina durante la temporada 2025-2026, en un esfuerzo encabezado principalmente por organizaciones civiles, campamentos tortugueros y voluntarios comprometidos con la vida silvestre.
La cifra, dada a conocer por la Comisión de Pesca del Estado (Compesca), representa apenas una tercera parte del total de nacimientos registrados, lo que permite estimar que alrededor de cinco millones de tortugas emergen cada temporada en el litoral de Michoacán, consolidando a la entidad como un santuario clave para la conservación de estas especies.
No es es solo una cifra más, porque esta hazaña refleja años de trabajo constante de colectivos ambientalistas, comunidades costeras y defensores de la biodiversidad, quienes día y noche resguardan nidos, protegen a las crías de depredadores y acompañan su primera travesía hacia el océano.
Uno de los puntos más emblemáticos donde aún se puede presenciar este fenómeno es el campamento tortuguero El Habillal, ubicado en el municipio de Lázaro Cárdenas, donde las liberaciones continúan durante la primera quincena de abril.
JEste espacio, impulsado en gran medida por la participación social, se mantiene activo para quienes deseen ser testigos de uno de los momentos más conmovedores de la naturaleza.
Las liberaciones no solo son un atractivo turístico, sino también una poderosa lección de conciencia ambiental.
Por ello, los propios colectivos hacen un llamado urgente a visitantes y habitantes a respetar las playas, evitar dejar basura y no intervenir en el proceso natural de las tortugas.
Si se encuentra alguna, la recomendación es clara: no tocarla y permitir que siga su camino.
En plena temporada de Semana Santa, las playas de Michoacán no solo ofrecen descanso y belleza, sino también la oportunidad de conectar con uno de los ciclos de vida más impresionantes del planeta, gracias al esfuerzo silencioso pero incansable de la sociedad civil.
Porque aquí, cada pequeña tortuga que llega al mar no solo representa esperanza… representa una victoria colectiva por la vida.


