*Gabriel Zamora, Mich., 15 de marzo del 2026.- Desde la zona de producción de mango y arroz en la Tierra Caliente michoacana, la Diputada Fabiola Alanís reiteró su apoyo a la agroindustria a través del impulso a las sociedades cooperativas, ya que por siglos han demostrado ser un modelo competitivo, solidario y generador de derechos laborales.
La presidenta de la Junta de Coordinación Política en el Congreso del Estado, junto con el diputado Iván Arévalo Vera, visitó el Molino Arroceros del Valle del Marqués y la empacadora de mangos JSC ubicados en Gabriel Zamora, desde donde recordó que ya se encuentra en análisis una iniciativa de reforma a la Ley de Desarrollo Económico del Estado para fortalecer el sector social, particularmente a las cooperativas.
Compartió que apegada a los principios de la Cuarta Transformación, desde el Poder Legislativo impulsa la construcción de un modelo de desarrollo distinto al que instituyó el neoliberalismo, que traiga bienestar para las mayorías.
Reconoció la invaluable aportación que la empresa arrocera constituida como una sociedad, realiza a esta región mediante la producción y comercialización del arroz: “Tenemos claridad en que la economía michoacana se sostiene sobre tres pilares: el sector público, el sector privado y el sector social, por lo que cuando uno se debilita, aumenta la desigualdad”.
También ante los productores y empacadores de mango recordó que el empleo no solo se crea desde la gran empresa o el gobierno, sino que en Michoacán “tenemos una profunda tradición comunal y cooperativa, cuya vocación histórica puede convertirse en motor económico.”
Por eso, expuso Fabiola Alanís que la iniciativa que presentó busca la organización y establecimiento de sociedades cooperativas, así como garantizar beneficios directos para sus integrantes, además de impulsar su articulación efectiva con cadenas de valor estatales y regionales e incorporar el fomento cooperativo como eje estratégico del desarrollo económico.
Por lo que, puntualizó, desde el congreso local no se regateará el impulso a este modelo económico, bajo la convicción de que las cooperativas no son economía de segunda, sino empresas sociales que distribuyen mejor la riqueza,m y fortalecen comunidades.


