*Morelia, Michoacán a 24 de marzo de 2026.- En Acción Nacional alzamos la voz con firmeza frente a la decisión del gobierno de Michoacán de colocar la bandera de Cuba en el Palacio de Gobierno, un acto que lastima la dignidad nacional y estatal y exhibe, una vez más, las prioridades equivocadas de los gobiernos de Morena, afirmó el dirigente municipal del PAN en Morelia, Benjamín Farfán Reyes.
“Mientras miles de michoacanas y michoacanos enfrentan un sistema de salud en crisis por la falta de medicamentos, especialistas, insumos y camas hospitalarias; mientras la inseguridad se ha convertido en una de las peores tragedias de los últimos años; mientras madres y familias buscan solas a sus desaparecidos sin respaldo suficiente; mientras decenas de miles de personas viven en pobreza y desigualdad, el gobierno prefiere usar los edificios públicos para seguir las órdenes idealizadas de un ex presidente”, expresó.
La solidaridad con otros pueblos no puede convertirse en pretexto para manipular los símbolos e instituciones de Michoacán. Mucho menos cuando se trata de respaldar a un régimen como el cubano, que representa la falta de libertades, la persecución política y el fracaso económico.
“Los edificios públicos de Michoacán no son propiedad de Morena ni tribuna para la propaganda de la dictadura cubana. Son patrimonio de todos los michoacanos y deben honrar nuestra historia, nuestra soberanía y nuestros símbolos nacionales”, afirmó el dirigente.
Por eso, desde PAN Morelia exigimos que el gobierno de Michoacán retire de inmediato la bandera de Cuba del Palacio de Gobierno. Lo hacemos porque creemos firmemente que primero está Michoacán, primero está México y primero están las familias michoacanas. Michoacán no necesita más propaganda ideológica.
“Desde PAN Morelia exigimos respeto para nuestros símbolos patrios, respeto para la dignidad de Michoacán y respeto para las familias michoacanas, que hoy cargan con el costo de un gobierno más ocupado en defender su narrativa que en resolver los problemas reales del estado”, concluyó Benjamín Farfán Reyes.


