*Morelia, Michoacán a 6 de marzo de 2026.- En medio de la peor crisis política y de militancia que ha vivido el priismo michoacano en años, el dirigente estatal del tricolor, Guillermo Valencia Reyes, enfrenta nuevas acusaciones por presuntos ataques sistemáticos contra militantes de su propio partido que buscan un cambio en la dirigencia.
La polémica estalló luego de que el dirigente priista difundiera durante una rueda de prensa un video en el que señala a la militante Yatziri Vallejo de presuntamente recolectar firmas para el proceso interno de renovación del partido en horario laboral, insinuando que habría incurrido en irregularidades por desempeñarse como servidora pública.
Sin embargo, Vallejo respondió públicamente a través de redes sociales desmintiendo las acusaciones y asegurando que la recolección de firmas ocurrió el domingo 22 de febrero, día considerado inhábil por la legislación vigente.
En su posicionamiento, la militante priista explicó que actualmente se desempeña como funcionaria del Instituto de la Juventud de Morelia, pero subrayó que ello no le impide ejercer sus derechos políticos como integrante del PRI.
“Apoyé activamente a una de las fórmulas aspirantes a la Dirigencia Estatal, misma que es contraria a los intereses de Valencia y compañía”, señaló en su mensaje público.
Vallejo acusó además al dirigente estatal de mentir deliberadamente y utilizar los canales institucionales del partido para golpear políticamente a militantes que no forman parte de su grupo político, en un momento particularmente delicado para el PRI en Michoacán.
Como parte de su defensa, la priista lanzó un reto directo a Valencia: contratar a un analista forense digital que revise el archivo de videovigilancia difundido durante la conferencia, con el objetivo de verificar mediante metadatos la fecha real en la que fue grabado el video.
“Le exijo que públicamente contratemos a un analista forense digital para que analice el archivo de videovigilancia que exhibió y se dictamine el día en que se filmó el video. De constatarse sus mentiras, deberá emitir una disculpa pública”, expresó.
Vallejo advirtió que, de no ocurrir una rectificación, el dirigente podría estar incurriendo en denostaciones que constituyen violencia política en razón de género.
El episodio ocurre en un contexto de fractura interna en el PRI michoacano, marcado por la salida de militantes, la pérdida de liderazgos regionales y una disputa abierta por el control de la dirigencia estatal.
Diversos sectores del partido acusan que Valencia busca mantenerse enquistado en el liderazgo del tricolor, obstaculizando condiciones de competencia equitativa para quienes aspiran a renovar la dirigencia.
Mientras tanto, el PRI michoacano enfrenta una realidad que pocos dentro del tricolor se atreven a negar: una profunda crisis de liderazgo, credibilidad y cohesión, justo cuando se aproxima un nuevo ciclo electoral.
Y en ese escenario, la disputa por la dirigencia estatal amenaza con convertirse no en un proceso de renovación, sino en una batalla abierta por el control de un partido que lucha por sobrevivir políticamente.


