*Morelia, Michoacán, 16 de octubre de 2026.- El futuro de la exportación del aguacate mexicano exige garantizar que quienes cosechan, cortan y empacan el llamado oro verde tengan acceso a la seguridad social. Con 125 empresas certificadas, Michoacán concentra más de la mitad de las 215 agroexportadoras de Michoacán y Jalisco que obtuvieron el Certificado Laboral para la Agroexportación (CLA), un mecanismo que busca cerrar el paso a la informalidad laboral y elevar las exigencias en toda la cadena productiva.
La Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) informó que la certificación se aplicará de manera gradual mediante la plataforma de Verificación Laboral para la Agroexportación (Velagro).
El mecanismo incorporará nuevos requisitos en cada renovación hasta comprobar que los participantes de la cadena productiva cuentan con registro patronal y trabajadores dados de alta ante el IMSS, de acuerdo con las actividades que realizan.
El alcance de esta medida resulta estratégico para Michoacán y para la economía nacional, debido al peso de su industria aguacatera en los mercados internacionales.
La certificación pretende que la exportación no dependa únicamente de la producción, el corte y el empaque, sino también del cumplimiento de las obligaciones laborales y de la protección social de las personas que sostienen esta actividad.
Alejandro Salafranca Vázquez, titular de la Unidad de Trabajo Digno de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), explicó que las empresas participantes tramitaron el documento mediante su e.firma y entregaron información estadística sobre sus operaciones y cadenas de valor.
Los certificados de esta primera etapa tienen vigencia hasta la primera semana de noviembre. Las siguientes renovaciones incluirán exigencias adicionales, por lo que las empresas exportadoras deberán identificar a sus proveedores y demás participantes, así como revisar qué ajustes necesitan para cumplir con las nuevas disposiciones.
El desafío será extender la formalidad más allá de las empresas que comercializan el producto en el extranjero y alcanzar también las huertas, cuadrillas de corte y centros de empaque.
El objetivo es que la cadena exportadora del aguacate avance hacia un modelo en el que la actividad económica y el acceso de los trabajadores a la seguridad social formen parte de las mismas obligaciones.


