Por: Lupita Rojas
Morelia Michoacán a 29 de julio de 2026.- Detrás de cada gran brazada hay una profesión, un esfuerzo diario y una historia personal. Daniel (comunicólogo), Erick (médico) y Mariana (nutrióloga) logran conjugar las exigencias de su jornada profesional y académica con la disciplina del alto rendimiento.
Su camino en las fosas comenzó en 2021 en la alberca Medallistas Paralímpicos, iniciando desde el nivel principiante.
En 2025 dieron un salto definitivo al participar en la tercera edición del Cruce Vallarta 2025 en Puerto Vallarta, desafiando rutas de 1.5K, 3.1K y 4.5K.
La visión y el reto por el camino hacia competencias oficiales comenzó por iniciativa de Daniel; poco después, Erick y Mariana se sumaron al desafío, fijándose una meta en conjunto que hoy los acerca cada día más a su máximo potencial.
Para los tres, ser nadadores de aguas abiertas va más allá del deporte: es un estilo de vida que les da plenitud, un contacto profundo con la libertad del mar y la oportunidad única de explorar paisajes naturales inaccesibles para el turismo convencional.
A lo largo de su trayectoria han sumado experiencia en escenarios exigentes, como las tradicionales competencias anuales en el Lago de Zirahuén. Hoy en día, su preparación los encamina a disputar su segundo Nacional de Aguas Abiertas.
Este jueves emprenden el viaje rumbo a OCEANMAN Cozumel 2026, donde el próximo sábado 1 de agosto se lanzarán al mar para cumplir sus respectivas metas:
Daniel Revueltas: 10 kilómetros (Maratón).
Erick García y Mariana Vega: 5 kilómetros (Half Oceanman).
Actualmente entrenan bajo el respaldo del IMCUFIDE, donde su entrenador de Aguas Abiertas, Roberto Barrera, destacó el compromiso del equipo:
“Tengo poco tiempo de trabajar con ellos y no los conocía a fondo, pero hoy estoy seguro de que van a hacer un gran papel. Cada uno enfrenta la travesía con una mentalidad particular y un objetivo claro.
Mariana Vega:
“Al principio yo ni sabía que había competencias de esto, hasta que un día llegó mi esposo (Erick) y me dijo ya estás inscrita”. Para este evento su meta es completar 5 kilómetros antes de las dos horas y media.
Sabe que a diferencia de la alberca no hay vueltas que contar, pero buscará pegarse al pelotón fuerte y colocarse entre las primeras de su categoría.
Erick García:
“Entre los 500 y los 800 metros me pesa mucho, pero después de superar ese tramo, todo fluye y lo disfruto muchísimo.”
Daniel Revueltas:
“Estando ahí no se vale rajarse, se nada porque se nada; estás en el mar y no hay para dónde hacerse.”
Danie, Mariana y Erick se encuentran contentos en formar parte de ese selecto 1% de la población mundial que se atreve a nadar en aguas abiertas. Ven en la competencia un encuentro introspectivo con sus propios pensamientos, donde la mentalidad lo es todo para no rendirse.
Dentro de la práctica deportiva, fijarse una meta competitiva les da un propósito claro al entrenamiento diario y funciona como un referente para medir el progreso constante, ajustar los siguientes objetivos y constatar de manera tangible todo lo que se ha mejorado en el camino, coinciden.
¡Mucho éxito para Daniel, Erick y Mariana en las aguas de Cozumel!



