+ Brizlet, la marca con la que la diseñadora Briseida Barrera viste la resiliencia en Michoacán
Por: Lupita Rojas
Morelia, Michoacán a 7 de septiembre de 2026. — Cuando las emociones pesan o la vida se vuelve cuesta arriba, el deporte y la creatividad pueden ser los salvavidas más potentes. Esa es la lección que encarna Briseida Lizeth Barrera Vallejo, diseñadora de modas de 43 años y fundadora de la marca Brizlet, quien ha transformado su experiencia personal frente a la depresión y las lesiones en una propuesta de ropa deportiva con identidad, comodidad y propósito.
El origen de un diseño con causa
La historia de Briseida con el hilo y la aguja comenzó desde muy joven en talleres de corte, consolidándose formalmente al graduarse en Diseño de Modas en 2004. Tras trabajar varios años en La Piedad perfeccionando la confección en licra —una técnica especializada que requiere alta precisión—, la vida la enfrentó a un reto mayor: un desgaste de discos lumbares a causa del kickboxing, aunado al inicio de la perimenopausia y una dura ruptura personal.
Ante el dolor físico y emocional, la indicación médica y el apoyo de sus padres la llevaron a la natación. Sin los recursos para un traje de competencia convencional, Briseida aplicó sus conocimientos: tomó el traje que le compraron sus padres y lo transformó.
“¿Cómo iba a pagar un traje si yo sabía coser? Lo adapté a mis necesidades como nadadora. Mis compañeras lo vieron, les gustó y me empezaron a pedir. Así nacieron mis moldes, respondiendo a lo que realmente necesita un deportista en la alberca”, relata Barrera.
Desde entonces, Brizlet se ha convertido en una alternativa accesible y de calidad para equipos y atletas locales, destacando por sus trajes de entrenamiento duraderos y diseños exclusivos que celebran la identidad mexicana —como estampados inspirados en la mariposa monarca o elementos típicos como el ajolote para representaciones estatales—.
Septiembre Amarillo: El deporte como escudo contra el suicidio
En el marco de Septiembre Amarillo, mes dedicado a la concientización y prevención del suicidio, Briseida habla desde la vivencia propia sobre el poder transformador de la actividad física en la salud mental.
“El deporte es una bendición. A mí me salvó de caer en una clínica. Pasar por momentos hormonales difíciles y rupturas te puede tumbar, pero levantarme a nadar, ir al gimnasio, trabajar y convivir con mis amigos me mantuvo de pie. Si estás pasando por un momento oscuro o de ansiedad, activa tu cuerpo: sal a caminar, nada para controlar la respiración, o ponte a hacer burpees. Al activar el cuerpo, la mente se despeja y liberas todo”, enfatiza.
Para la diseñadora y atleta, la disciplina no es solo rendimiento físico, sino una herramienta de amor propio y autocuidado: “La persona más importante en este mundo eres tú. Estando bien tú, puedes ser un referente de apoyo para los demás”.
Con Brizlet, Briseida no solo viste a los deportistas locales; viste la perseverancia de quien decidió no rendirse y nadar hacia adelante.



