Por: Lupita Rojas
*Morelia Michoacán a 7 de septiembre de 2026.- El sonido constante del silbato, el ritmo de las brazadas y el aroma a cloro suelen definir la rutina diaria en las instalaciones acuáticas de Morelia. Sin embargo, hay jornadas donde la verdadera emergencia no ocurre en el agua, sino en la profundidad de una crisis silenciosa.
Así quedó demostrado recientemente cuando un adolescente, durante su clase habitual de natación, comenzó a manifestar señales severas de un colapso emocional con riesgo para su vida. Fue en ese instante crítico donde la empatía y la templanza de José “Pepe” Palma —coordinador de Actividades Acuáticas del IMCUFIDE y paramédico de profesión—, marcaron la diferencia. Gracias a su intervención oportuna y su capacitación en contención de crisis, Pepe salvaguardó la integridad del joven. Hoy, ese rescate se ha transformado en un lazo de disciplina y acompañamiento que continúa fuera de la alberca: ambos entrenan juntos en el ring de boxeo, enfocado el joven en su recuperación y con la mirada puesta hacia adelante.
Coordinar la logística de un centro acuático municipal exige rigor: desde el mantenimiento operacional y las carpetas administrativas hasta la planificación metodológica de las clases. José Palma domina esa estructura desde primera hora de la mañana, pero su verdadero sello distintivo no aparece en los organigramas. Con formación como paramédico y certificación vigente como primer respondiente ante emergencias médicas y psiquiátricas, su presencia representa una red de seguridad activa.
El entorno deportivo no solo convoca la exigencia física, sino también la vulnerabilidad humana. Capacitado en el abordaje de crisis emocionales, Palma aplica la escucha activa, la desescalada verbal y la contención profesional para garantizar la dignidad de los usuarios en momentos de angustia severa.
“Nadar no solo implica dominar las cuatro modalidades de nado; el entorno acuático y la práctica constante de la natación contribuyen directamente al bienestar emocional y a la autorregulación del estrés en las personas”, señala Palma.
La trayectoria de José Palma demuestra que la administración deportiva moderna requiere ir más allá de la infraestructura y el cronómetro. Esta labor técnica y sensible refleja el compromiso de las políticas públicas del Ayuntamiento de Morelia por consolidar espacios deportivos que sean, ante todo, entornos seguros, inclusivos y humanos.
A través de historias como esta, se reitera la invitación a la ciudadanía —y en especial a quienes atraviesen momentos difíciles— a recordar que no están solos. Las puertas de las unidades deportivas municipales permanecen abiertas como un refugio de salud, disciplina y apoyo comunitario.



