Por : Lupita Rojas
Morelia, Michoacán a 10 de agosto de 2026.- Con 22 años de edad, la vida de Óscar Eduardo Vásquez Pedraza transcurre entre la disciplina del alto rendimiento, la exigencia académica y el amor incondicional por la alberca.
Como ocurre con muchos de los grandes talentos deportivos en México, su trayectoria no solo se mide por las medallas colgadas al cuello, sino por la capacidad de mantenerse en pie frente a las adversidades fuera del agua.
Su más reciente logro tuvo lugar en el Campeonato Nacional de Natación de Curso Largo 2026, celebrado del 15 al 19 de julio en Mérida, Yucatán. En este certamen que reunió a más de 1,200 nadadores de todo el país, el atleta moreliano conquistó la medalla de bronce en los 50 metros dorso, demostrando que se mantiene en la élite del deporte nacional.
A pesar de su consistencia, la carrera de Óscar no ha estado exenta de pasajes amargos provocados por la burocracia deportiva. En 2025, tras conseguir la marca requerida y completar los procesos correspondientes, obtuvo su boleto a los Juegos Mundiales Universitarios FISU Rhine-Ruhr 2025. Sin embargo, de forma arbitraria y sin una explicación clara, su plaza fue cancelada.
Tanto su familia como las autoridades de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMICH) —institución que dio seguimiento puntual a su atleta— accionaron para concretar la participación del nadador. A pesar de que diversos deportistas estaban dispuestos a cubrir sus gastos con apoyo familiar e institucional, denunciaron que las plazas fueron reasignadas o canceladas sin transparencia.
El impacto emocional fue contundente para el joven deportista, quien también vio truncado su ciclo en los Juegos Nacionales CONADE debido a cambios reglamentarios en los límites de edad.
“Este año ya no competí en Nacionales CONADE por la regla de la edad, pero la verdad es que lo del Mundial me pegó mucho. Me esforcé demasiado por conseguir la plaza y sentí que años de trabajo duro valían la pena, pero al final no se dio. Ahora no queda más que enfocarme en estudiar la maestría para intentar clasificar a otra Universiada Mundial”, comparte Óscar.
El agua no es solo su terreno de competencia, sino un refugio personal: “Disfruto mucho el entrenamiento porque el agua me da paz mental. En competencia siempre existe la tensión de ganar y dar la marca, pero la convivencia y ver a los amigos hace que valga la pena”.
Aunque ha destacado en pruebas de velocidad, confiesa en confianza que su prueba favorita es el 200 metros dorso. Al enfrentar las cargas más pesadas de entrenamiento, su mentalidad es simple pero contundente: “Me digo a mí mismo: ‘no lo pienses tanto, solo hazlo’”.
Con la mirada puesta en el futuro, Óscar Vázquez se proyecta como una figura de perseverancia e inspiración para las nuevas generaciones de deportistas en Michoacán:
“Diría, a los nadadores más jóvenes que hay que echarle ganas a la vida; a veces hay que sacrificar cosas para lograr tus objetivos, pero al final es cuestión de aguantar y no dejarse llevar por lo negativo”.
Óscar continúa su preparación con la firme meta de participar en los Abiertos Mexicanos y clasificar a otra Universidad Mundial a nombre de Michoacán y de la Universidad Michoacana a lo más alto de la natación continental y mundial.



