Paracho, Michoacán a 19 de mayo de 2026.- En un pronunciamiento público, con fecha del 18 de mayo del presente mes, la senadora de la República, Celeste Ascencio, manifestó que debido a la escala de violencia que golpea a la Meseta P’urhépecha en los últimos días, se encendierion las alertas en Michoacán y por ende, se solidarizó con las comunidades originarias que hoy viven entre el miedo, la incertidumbre y la exigencia de paz.
La Senadora Celeste Ascencio advirtió que los recientes acontecimientos que han alterado la tranquilidad en la región indígena representan una amenaza directa contra la estabilidad social, la seguridad de las familias y la preservación del tejido comunitario que históricamente ha distinguido a los pueblos P’urhépechas.
“Las comunidades originarias de la zona P’urhépecha son el corazón cultural de Michoacán; guardianas de una historia de dignidad, trabajo y organización comunitaria”, expresó la senadora al dirigirse a las familias de la Meseta P’urhépecha, al pueblo de Michoacán y a las instituciones encargadas de construir la paz.
En un mensaje cargado de preocupación por el clima de tensión que se vive en la región, Celeste Ascencio sostuvo que la violencia no puede normalizarse en comunidades donde niñas, niños y jóvenes merecen crecer en tranquilidad y acudir a las escuelas sin temor.
La representante michoacana en el Senado señaló que el anhelo de vivir en paz debe convertirse en una prioridad absoluta para todas las autoridades, especialmente en una región que durante años ha defendido su identidad, sus formas de organización y su autonomía comunitaria frente a múltiples amenazas.
Asimismo, la senadora enfatizó que los pueblos originarios requieren garantías reales de seguridad y acompañamiento institucional permanente, ante el temor que ha generado la ola de violencia registrada en distintos puntos de la Meseta P’urhépecha.
Ascencio reiteró su solidaridad con las familias afectadas y llamó a fortalecer las acciones de coordinación para evitar que continúe deteriorándose la paz social en una de las regiones indígenas más emblemáticas de Michoacán.
“El compromiso con nuestras raíces también implica defender la vida, la tranquilidad y el bienestar de nuestras comunidades”, subrayó la legisladora, quien insistió en que la construcción de paz debe estar basada en el respeto, la justicia y la protección de los pueblos originarios.



